Archiduque Lluís Salvador: La Llonja
Palma

En su gran obra sobre las Illes Balears, el Archiduque nos describe la estampa de un paseo por el barrio marinero de Palma.

Al mediodía suena la campanita, que está colgada de un poste junto a la capilla de Santa Bárbara, y a ella responde el sordo sonido de la campana de la Seo. Cesa entonces todo trabajo; los carreteros se ponen a la sombra, y todos, después de un frugal almuerzo, se disponen a dormir la siesta, hasta que la campanita vuelve a llamarles a la tarea. Durante esta pausa sosegada puede observarse la verdadera vida del marinero mallorquín a bordo de un escampavia o de los llaüts viendo cuán fraternalmente sentados en la cubierta comen todos de una misma cazuela de sopes o arroz. ¡Qué felices son estos hijos del sol y del mar!

Die Balearen in Wort und Bild geschildert (1870-91).

Archiduque Luís Salvador de Hasburgo-Lorena

(Florència, 1847- Bohèmia, 1915). La figura del Arxiduc, como se le conocía en Mallorca, oscila entre la realidad y el mito, la historia y la leyenda. Sus excentricidades y relaciones, transmitidas oralmente, han contribuido a crear una imagen fantástica de un personaje real. El Archiduque Luis Salvador siempre destacó por sus enormes cualidades intelectuales. Le interesaban especialmente las ciencias naturales, y gracias a su posición acomodada, pudo dedicar toda su energía y pasión a fines científicos. Tenía también una gran habilidad para los idiomas, y para la pintura y el dibujo: ilustraba él mismo sus trabajos científicos y literarios.

En verano de 1867 visitó por primera vez Ibiza, Formentera y Mallorca. Le atrajo especialmente Mallorca, y desde 1872 pasó largas temporadas aquí. Llegó con 24 años y se estableció durante cuatro décadas: Mallorca fue su segunda patria, hasta que el inicio de la I Guerra Mundial le obligó a marcharse. Las Baleares descritas por la palabra y la imagen es su obra magna, recogida en nueve volúmenes. Es un estudio municioso sobre las islas: paisaje, gentes, economía, tradiciones, fruto del interés del Arxiduc por conocer (y dar a conocer) con detalle el territorio que lo acogió.

La Lonja

Guillem Sagrera fue el arquitecto encargado de la construcción de la lonja de los mercaderes, a mediados del siglo XV. Es uno de los mejores ejemplos del gótico civil europeo. Palma, en esa época, era un importante puerto del Mediterráneo y el colegio de Mercaderes se encargaba de regular y proteger el comercio, además del mantenimiento del puerto de la ciudad.

Antes de la construcción del Paseo Sagrera, el mar llegaba justo al pie de la Lonja, y los barcos descargaban sus mercancías y los pasajeros a pocos metros. Ahora, el puerto principal ha sido desplazado hacia poniente, y las embarcaciones de paseo han sustituido los vapores y veleros de carga, aunque las barcas de arrastre continúan entrando y saliendo cada día del muelle de pescadores. Los principales visitantes de la zona son ahora los turistas que pasean por las callejuelas que configuran la ciudad baja y visitan Sa Llonja, hoy convertida en centro de exposiciones de arte.

Los usuarios opinan

Este lugar aún no tiene ningun comentario.