Robert Graves: cementerio de Deià
Deià

Robert Graves describe en Majorca Observed los paisajes, la gente y las costumbres que le influyeron a la hora de elegir Deià como residencia.

De regreso al pueblo, tuve que besar una larga hilera de rostros, masculinos y femeninos, en ambas mejillas, y corrieron las lágrimas, igual que cuando me marché. Aunque mientras estuve ausente había adquirido una esposa y tres niños pequeños, era como si sólo hubiese estado fuera algunas semanas, excepto que en el jardín los mandarinos se habían vuelto enormes y había nísperos cargados de frutos allí donde descuidadamente había arrojado algunas pepitas. Como es natural, los niños del pueblo habían crecido, y algunos ancianos habían fallecido, pero las familias permanecían intactas. [...] Todo lo que dejé atrás había sido cuidado - la ropa de casa, la cubertería de plata, los libros, los documentos - aunque las polillas habían devorado mis calcetines; y si me hubiera sentido dispuesto a ello, hubiera podido sentarme ante mi mesa, sacar una cuartilla del cajón y comenzar a trabajar inmediatamente. Verdaderamente, Deià me había recibido como a un rey; mi regreso hacía pensar que la prosperidad podría estar una vez más a la vuelta de la esquina.

Majorca Observed, 1964

Copyright: The Robert Graves Copyright Trust. Traducido por Lucía Graves y Natalia Farrán Graves. Recitado por Glynis German.

Robert Graves

(Wimbledon, 1895 – Deià, 1985). Robert Graves es una de las figuras más internacionales de la literatura inglesa del XX. Nació en Wimbledon en 1895, luchó en el ejército británico durante la I Guerra Mundial, experiencia que marcó mucho su vida y su obra. Después de la guerra estudió literatura inglesa en Oxford, donde más adelante ocuparía una cátedra de poesía. Su trayectoria personal está marcada por tres relaciones sentimentales: el matrimonio con Nancy Nicholson, la relación con la poetisa Laura Riding – con quien descubrió Deià en 1929 - y el matrimonio con Beryl Graves, con quien decidió vivir para siempre en este lugar.

Graves escribió poesía, novela, crítica y se interesó por la historia y la mitología. Es autor de títulos como La diosa blanca, de la novela Yo, Claudio llevada a la pequeña pantalla en 1976  o El vellocino de oro y La hija de Homero. Todas ellas son muestra del extraordinario oficio narrativo de Graves, hábil creador de una obra original y a la vez respetuosa con la tradición y la historia.

Robert Graves escogió Deià como residencia pero nunca perdió el contacto con el mundo literario anglosajón. A menudo, una pregunta que se le hacía era por qué había escogido Mallorca para vivir. En Majorca observed describe con detalle los paisajes, la gente y las costumbres que influyeron en el momento de escoger Deià como espacio vital y literario. Murió en 1985 y está enterrado en el cementerio de Deià.

 

Deià

La primera vez que Robert Graves llegó a Mallorca no tenía intención de hacer de esta tierra su residencia. Llegó por recomendación de la escritora norteamericana Gertrude Stein, quien había vivido en el barrio de El Terreno de Palma entre 1914 y 1915. Como decía Graves, el equipaje de un escritor es ligero, tan sólo su pluma es esencial, y nada le impedía ir donde deseara.

En Deià, Graves encontró todo lo que necesitaba para escribir: “sol, mar, montañas, fuentes, árboles frondosos, la ausencia de política y algunos lujos de la civilización, como luz eléctrica y un servicio de autobuses que me llevaría a Palma”. Deià tenía unos 400 habitantes y los visitantes más exóticos que se instalaban en la fonda del pueblo eran los pintores que querían trasladar a la tela la espectacularidad del paisaje. Por la casa de Robert Graves pasaron muchos artistas y escritores de renombre internacional, como Gabriel García Márquez o Ava Gardner.

Graves reposa en Deià, en su precioso cementerio: situado ante el portal mayor de la iglesia, de aspecto fortificado, y asomado a una espléndida panorámica de la costa y el monte.

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