Charles William Wood: la Foradada
Deià

En sus cartas, escritas desde Mallorca, Charles William Wood describe detalladamente una tempestad de la Costa Nord.

Permanecimos allí, bañados por el sol, respirando la brisa marina, soñando bajo el azul intenso del cielo. La soledad sumaba un atractivo a ese panorama abierto. Las rocas eran enormes y abruptas; la costa, accidentada e infinita; lenguas de tierra se sumergían una tras otra en el mar. Desde unas rocas verticales caía la más bella de las cascadas, salpicando y espumando con un encanto especial. Si hay algo en este lugar sureño que pueda recordar Noruega, está sin duda aquí. En esas latitudes nórdicas he visto cientos de cascadas, cuya copia exacta podría ser ésta. La gran tormenta del sábado sin duda había hecho crecer el torrente, y en ese momento el caudal de agua era formidable.

Letters from Mallorca, 1888

Traducido por Carme Castells. Recitado por Elisabeth Sahtouris.

Charles W. Wood

Charles William Wood, miembro de la Real Sociedad Geográfica de Londres, fue uno de los muchos viajeros que visitaron Mallorca a finales del siglo XIX. Lo hizo dos veces, en 1886, acompañado de un amigo suyo, excelente dibujante y, al año siguiente vuelve a Mallorca solo. Sus impresiones sobre la isla las escribe en forma de cartas a una hermana suya y las reúne en el libro Letters from Majorca. Esta publicación irá acompañada de los dibujos que hace el amigo, escondido detrás de las iniciales H.C.

El libro es una magnífica descripción, llena de subjetividad, del paisaje mallorquín que lo dejó fascinado pero también de los personajes que lo guían en cada recorrido y de las anécdotas que sorprenden a un europeo a su paso por Mallorca.

Sa Foradada

La Sierra de Tramuntana es una isla dentro de la isla: un llamado “paisaje cultural” hecho de panorámicas espléndidas, rincones acogedores, construcciones rurales  históricas, y una interesante variedad biológica. Es la columna que estructura la isla de Mallorca, y la protege de los fríos vientos del norte. A pesar de su aspecto imponente, ofrece fácil acceso a quienes desean recorrerla desde Andratx hasta Pollença, gracias a los caminos y rutas trazados por sus habitantes a lo largo de la historia. Buena muestra de ello es la Ruta de pedra en sec y la gran cantidad de refugios de montaña y hotelitos rurales que acogen a los visitantes. Es una tierra fecunda y sabrosa, que propicia una gastronomía inolvidable.

Por el camino del Archiduque, de Valldemossa a Deià, sa Foradada está presente en todo el recorrido. El gran agujero que se abre en la roca al final de ese brazo de la sierra desplegado sobre el mar forma parte del que fuera patrimonio del Archiduque. Según la leyenda, el mismo Archiduque afirmaba que todo el dinero que había pagado para adquirir la propiedad no era suficiente ni para pagar el agujero. Sin lugar a dudas, sa Foradada es una de las estampas más memorables de Mallorca.

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